Sesitos de cordero rebozados

Es una receta fácil, barata y tradicional.

Un producto de casquería que entusiasma o se detesta según los casos. Para mí son un auténtico manjar y me comería un kilo de una atacada.

Pero no puede ser por el colesterol. Para los detractores os enumero aquí los múltiples beneficios de los sesitos de cordero:

Los sesos de cordero son un alimento rico en vitamina B12 ya que 100 g. de esta carne contienen 8 ug. de vitamina B12.

Este alimento también tiene una alta cantidad de vitamina B5. La cantidad de vitamina B5 que tiene es de 2,30 ug por cada 100 g.

 

Entre las propiedades nutricionales de los sesos de cordero cabe destacar que tiene los siguientes nutrientes: 2,10 mg. de hierro, 10 g. de proteínas, 10 mg. de calcio, 0 g. de fibra, 240 mg. de potasio, 0 mg. de yodo, 1,40 mg. de zinc, 0 g. de carbohidratos, 17 mg. de magnesio, 125 mg. de sodio, 0 ug. de vitamina A, 0,20 mg. de vitamina B1, 0,25 mg. de vitamina B2, 5,40 mg. de vitamina B3, 0,10 mg. de vitamina B6, 0 ug. de vitamina B7, 6 ug. de vitamina B9, 18 mg. de vitamina C, 0 ug. de vitamina D, 1,20 mg. de vitamina E, 30 ug. de vitamina K, 320 mg. de fósforo, 133 kcal. de calorías, 2100 mg. de colesterol, 10,30 g. de grasa, 0 g. de azúcar y 0 mg. de purinas.

 

Beneficios de los sesos de cordero

La vitamina B5 o ácido pantoténico, que se encuentra de forma abundante en los sesos de cordero hace que este alimento sea últil para combatir el estrés y las migrañas. El contenido de vitamina B5 de esta carne también hace de este un alimento recomendable para reducir el exceso de colesterol.

 

Las mujeres embarazadas o los bebés en estado de lactancia pueden beneficiarse de los efectos beneficiosos de esta carne ya que los sesos de cordero tienen una alta cantidad de vitamina B12, también conocida como cobalamina. El consumo de esta carne también puede ayudar a personas con problemas estomacales gracias a su alta cantidad de vitamina B12.

 

Por su alta cantidad en colesterol, esta carne no es recomendable para personas que tengan un nivel de colesterol alto en su sangre.

Visto todo lo anterior pasamos a hacerlos.

 

¿Qué necesitamos?

               

2 sesos de cordero lechal

1 huevo pequeño batido

50 gr. harina

Aceite de oliva

sal

pimienta

Perejil

 

—- Para Blanquearlos:

1 hoja laurel

5 bolitas pimiento negra

2 cucharadas vinagre

Agua

1 cdta sal

 

¿Cómo lo hacemos?       

 

Limpiaremos los Sesos y para ello los ponemos en un bol con agua fría en la nevera durante 30′. Pasada la media hora se les quita la telilla y las venas que los cubre con mucho cuidado, los aclaramos y escurrimos.

 

Después tenemos que blanquearlos: los ponemos en una cazuela cubiertos de agua, 2 cucharadas de vinagre, 1 cdta. de sal, 1 hoja de laurel, unos granos de pimienta y cuando el agua hierva, los dejamos blanquear a fuego suave unos 3′. Los sacamos con cuidado, los escurrimos y dejamos enfriar sobre un papel de cocina absorbente.

NOTA: Es conveniente dejarlos en el mismo agua de cocción cuando no se van a utilizar inmediatamente, así no se resecan.

Cuando estén fríos, terminamos de limpiar las posibles venas que puedan quedar. Los secamos y reservamos.

 

Una vez fríos, los cortamos en trozos de bocado, salpimentamos al gusto y los pasamos por harina mezclada con un poco de levadura, por huevo batido con una pizca de sal y los freímos en abundante aceite unos 2′ o 3′ removiéndolos para que se frían bien.

 

Cuando veamos que están dorados, los sacamos y los escurrimos sobre un papel de cocina absorbente, para quitarles el exceso de aceite.

Ya solo nos queda presentarlos con un poco de perejil picado por encima y disfrutar. Son un delicioso manjar.

 

¡Listos!!!

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