Ensaladilla de marisco con gambas y mayonesa ligera

Si te gustan las ensaladas con sabor a mar, no te pierdas la exquisita ensalada de gambas con salsa fría de merluza, la ensalada de gambas con salsa fría de merluza, o la socorrida ensalada de pasta fría con salmón, una opción ideal para la playa o la piscina, en plan picnic. Y por supuesto el salpicón de marisco con pulpo, gambas y mejillones, un clásico de los meses más calurosos y las ocasiones más especiales.

Ingredientes

 

300 gr de gambas o langostinos (puedes comprarlos ya cocidos, o bien frescos o congelados y después los cueces tú).

250 gr de surimi en palitos.

1/2 lechuga iceberg.

2 huevos.

3 cucharadas de mayonesa

1 yogurt natural.

1 cucharadita de mostaza molida.

Eneldo.

Sal

 

¿Cómo lo hacemos?

 

Si compras las gambas o langostinos ya cocidos, puedes saltarte este paso. Si vas a cocerlos sigue nuestra receta para cocer langostinos y que queden jugosos, tanto frescos como congelados. Para ello si estaban congelados descongélalos, cuécelos en tandas de 12 en abundante agua salada hirviendo, apaga el fuego, déjalos en el agua 2 minutos y medio, escúrrelos y sumérgelos en un bol que habrás preparado con agua, sal y hielo. Al cabo de 5 minutos escúrrelos y déjalos secar en un plato con papel de cocina.

En un cazo con agua y un poco de sal, ponlo también a temperatura alta, y cuando esté hirviendo, pon los huevos en su interior y deja que se cuezan durante 10 minutos. Deja enfriar.

Mientras todo se enfría, preparamos la salsa. En un bol, mezcla la mayonesa con el yogurt, la mostaza y el eneldo, y un poquito de sal. Remueve bien y pruébala si quieres rectificarla de sal o de algún sabor en concreto. ¡Es sencillísima de preparar!

Corta la lechuga en tiras y ponla en un bol grande, donde mezclarás todos los ingredientes de la ensaladilla.

Pela los huevos, reserva la yema, pártelos en trocitos pequeños y añádelos al bol con la lechuga.

Corta cada gamba en 3 partes y el surimi en rodajas gruesas, e incorpóralos también al bol.

Ahora vierte la mayonesa ligera y un poco de sal y revuélvelo todo bien, que queden los ingredientes impregnados con la salsa.

La yema del huevo está reservada para rallarla por encima, así que cuando vayas a servir la ensaladilla, en el formato que sea, no te olvides de este detalle

Deja la ensaladilla en la nevera, y sácala de ella 30 minutos antes de consumirla.

Saca la ensaladilla de la nevera, y sírvela como más te guste. Puedes presentarla en el propio bol al centro para que cada comensal se eche en su plato, o bien sobre tostadas de pan crujiente. Para una ocasión especial, cópianos la idea y ponla en copas, acompañada con colines o rosquilletas. Y por supuesto, no te olvides de rallar la yema del huevo por encima y poner un poquito de eneldo (opcional) al gusto.

 

¡¡Lista!!!!

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