Buñuelos de viento

Los buñuelos son la comida típica en algunos países en Semana Santa como nosotros las torrijas. Se pueden rellenar de lo que se quiera o con nada. Son un bocadito delicioso al paladar. Prepárate que vamos a hacerlo.

Ingredientes

 

Para 30 buñuelos

170 ml de agua

80 ml de leche

30 g de azúcar

1/2 cucharadita de sal

50 g de mantequilla

Sobre de levadura Royal

La ralladura de 1 naranja o limón

3 huevos

150 g de harina

Aceite para freír, de girasol u oliva suave

Opcional: 1 cucharada de brandy, ron u otro licor

 

Preparación

 

Tamizar la harina. Calentar en una cazuela la leche con el agua, la mantequilla, la sal, el azúcar y la ralladura de cítrico. Opcionalmente se incorpora una cucharada de licor.

En cuanto se derrita la mantequilla y hierva el total, añadir la harina de una vez y remover con un cucharón hasta conseguir una pasta homogénea que no se pega al fondo a las paredes.

 

Retirar la cazuela del fuego y dejar reposar la masa 10 minutos.

 

Agregar un huevo y revolver con fuerza hasta que se integre completamente en la masa. Hacer lo mismo con los huevos restantes, uno a uno. La masa debe quedar como una crema pastelera espesa, fina y sin grumos. Si hace falta (no todos los huevos son igual de grandes), añadir un poco de huevo batido aparte hasta conseguir la textura necesaria.

 

Echar aceite en una cazo o sartén hasta unos 4 cm de altura. Calentar a fuego medio hasta que alcance unos 170 º C o un trocito de pan echado dentro suba a la superficie.

 

Sin dejar que el aceite tome más calor, introducir dos cucharas en él para que no se les pegue la masa. Coger con una de ellas un pedazo de masa del volumen de una nuez, redondearla con la otra cuchara y empujarla dentro del aceite.

 

Cuando comprobemos que el primer buñuelo crece y se dora lentamente dándole vueltas (2-3 minutos), sacarlo a un plato cubierto con papel absorbente. Proseguir con el resto de la masa, echando tantos buñuelos a freír a la vez como quepan holgadamente.

 

Una vez fritos todos, dejar que se enfríen. Si se quieren rellenar, hacer un corte transversal con la punta de unas tijeras e introducir el relleno con una manga pastelera o una cucharilla.

 

¡Listo!!!

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