Bizcocho esponjoso que sale seguro y triunfarás.

Harta de hacer bizcochos y no dar con el punto exacto, he probado esta receta y el resultado es espectacular. Esponjoso y rico que tomo en las meriendas.

Sigue las medidas exactas y disfruta del resultado. Te convertirás en la reina de los bizcochos. He visto esta receta en YouTube y la verdad es que le sale de maravilla.

Puede servir de base para una tarta, ahí entra tu imaginación.

 

¿Qué necesitamos?

 

  • 5 huevos
  • 250 g de azúcar
  • 250 g de harina
  • 50 ml de agua, o de zumo de limón o aceite.
  • 25 ml de aceite de oliva
  • 8 g de levadura química o polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
  • ralladura de 1 limón
  • spray desmoldeador o mantequilla para engrasar

 

¿Cómo lo hacemos?

 

Enciende el horno a 175º C posición arriba y abajo. Forra la base de un molde de 22 cm de diámetro y engrasa con spray desmoldeador o mantequilla.

 

Separa las claras y las yemas de los huevos en dos bols.

 

Bate las claras con una pizca de sal. Cuando estén blancas, añade la mitad del azúcar y sigue batiendo hasta obtener un merengue firme. Reserva.

 

En el bol de las yemas, vierte el agua y el aceite, añade el resto del azúcar, la ralladura del limón y una cucharadita de esencia de vainilla. Bate bien. Mezcla la levadura o polvo de hornear con la harina y tamiza sobre el bol de las yemas. Bate todo hasta obtener una masa bastante espesa.

 

Incorpora poco a poco las claras a la mezcla de yemas y harina, haciendo movimientos envolventes con la cuchara, con el fin de que no se escape el aire que hemos conseguido introducir al montar las claras. Una vez que tengas la masa completamente homogénea, vierte en el molde engrasado.

 

Introduce el molde en el horno precalentado a 175º C y hornea durante 55 minutos. A los 45 minutos es conveniente abrir y mover un poco el molde para comprobar que el bizcocho no “tiembla”. Si ves por la parte de arriba se mueve, es que está crudo: NO LO PINCHES O LO PODRÍAS DESINFLAR. Si está ya firme por arriba pincha para comprobar que está completamente cuajado por dentro. Si el pincho sale mojado, dejar más tiempo y comprobar de nuevo cada 5 minutos.

 

Una vez que está completamente hecho, retira el bizcocho esponjoso del horno y déjalo caer sobre el mármol dando un golpe seco, pero sin añadirle fuerza. Despega el borde si es que se hubiera pegado y desmolda. Si quieres que te quede liso, desmolda girándolo boca abajo, volteado. Desmoldando de esta manera, tendrás un bizcocho básico esponjoso perfecto para decorar y convertirlo en una rica tarta.

 

Si vas a comerlo sin decorar, puedes espolvorear por encima un poco de azúcar glass.

 

¡Listo!!!

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